¿EXPERIMENTAR UNA SESIÓN DE QHHT?

Nuestro universo es multidimensional. Todo está conectado. Por lo tanto hay permanente intercambio de información entre los diferentes niveles. Nosotros vivimos en la dimensión más densa entre los niveles dimensionales por tanto no es algo difícil muchas veces captar ese intercambio. Eso no significa que no se produzca.
Por ejemplo cuando conocemos a alguien y nuestro “instinto” nos dice: No me gusta. Generalmente lo descalificamos porque es “irracional” y finalmente resulta que debíamos haber escuchado esa advertencia.
Ese es un intercambio de información entre diferentes niveles o aspectos de uno mismo.
Ahora cuando nos disponemos a recibir información de otros planos, tenemos expectativas de “cómo debe ser ese intercambio”, basado ya sea en la propia experiencia o en la experiencia de otros. Cuando alguien dice: Vi a la Virgen entregándome una flor, pensamos que la vio como nosotros estamos viendo esta silla en la que ahora estamos sentados. En realidad la vio con los sentidos internos, de una manera sutil. Puede haber captado su presencia y fabricado una imagen que a él le evoque a la Virgen. Eso no significa que inventó la experiencia, sino que esa fue la manera en que el cerebro la procesó. El cerebro trabaja con lo que conoce.
Supongamos que estamos en un proceso de hipnosis y nos sentimos flotando en el espacio. Si pensamos que eso es imposible inmediatamente volvemos a la realidad concreta y nuestro viaje se frustra. Es el hemisferio izquierdo del cerebro haciendo muy bien su trabajo. Pero si dejamos fluir esa sensación de estar en el espacio, si simplemente la permitimos y vemos qué aparece, otra es la historia. Pueden surgir imágenes, sensaciones corporales, certezas (de repente tenemos total conocimiento de que algo es de cierta manera). Con menos frecuencia aromas, o sonido. Es lo que ocurre cuando estamos soñando, aparecen imágenes que no estamos construyendo mentalmente como si fuera una película.
Si tomamos cualquier pequeña cosa que surge, y la dejamos transcurrir y desarrollarse con curiosidad sin evaluarla o juzgarla, si la esperamos y le damos tiempo, va apareciendo una historia.
Esa historia puede ser algo que uno ha vivido, algo que tal vez viva en el futuro, o algo simbólico. No nos importa.
Lo que importa es decodificar el mensaje. Si no lo captamos totalmente dejamos abierta una puerta por 3 días en los cuales seguramente recibiremos información que complete el panorama.

Entonces los invito a que jueguen, que se permitan fluir con lo que venga. Los invito a que se hagan amigos de la imaginación y no la llamen mentira. Es una forma de comunicación con el mundo sutil. Los invito a que se animen a la experiencia de una sesión de QHHT. Es conectarse con la fecunda magia de este maravilloso universo

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