El aprendizaje involucra a todo el cuerpo

bicisBrain Gym es un sistema que fundamentalmente revaloriza el papel que tiene el movimiento corporal en el aprendizaje.

¿ Cómo interviene el movimiento corporal en el aprendizaje?

El aprendizaje, el pensamiento, la creatividad y la inteligencia no son procesos propios del pensamiento únicamente, sino de todo el cuerpo.

Sabemos, obviamente, que el cerebro, está en permanente comunicación con todo nuestro cuerpo. Sin embargo cuando intentamos mejorar el pensamiento creativo y el aprendizaje en general, tendemos a considerarlo como si fuera un proceso independiente, como si el rol del cuerpo en referencia a lo cognitivo fuese únicamente el de acarrear al cerebro de un lado a otro, para que “él” pueda hacer el trabajo importante.

Esta noción, de que la actividad intelectual puede existir, de alguna forma, independientemente de nuestros cuerpos, está fuertemente enraizada en nuestra cultura. Se relaciona con la creencia de que, las funciones corporales, sensaciones y emociones que sustentan la vida son inferiores al pensamiento.

Sin embargo hay investigaciones que están probando, que en los procesos intelectuales, el movimiento, ya desde las etapas del desarrollo uterino, tiene un papel importantísimo.

Por otra parte, son los sentidos los que alimentan al cerebro con información sobre el entorno, y a partir de esa información, él puede desarrollar su comprensión del mundo.

A medida que experimentamos en la vida, recogemos información a través de los sentidos y a partir del movimiento muscular, construimos las redes neuronales que nos permiten entender el mundo y manejarnos en él. Podríamos decir que desarrollamos nuestro cableado neuronal como respuesta directa a nuestras experiencias de vida. A medida que crecemos, nos movemos, aprendemos, nuestras neuronas se van conectando, formando redes en patrones cada vez más complejos.

El sistema nervioso es de una enorme plasticidad, lo que implica un potencial impresionante para el cambio y el crecimiento.

En caso de daños cerebrales, nuevas neuronas se encargan de realizar las tareas de las que previamente se ocupaban las que resultaron dañadas. Esta actividad neuronal tiene lugar como respuesta a la ESTIMULACIÓN y a la ACTIVIDAD, es decir al uso de los caminos neuronales.

En la medida en que las redes se complejizan van creciendo nuestras habilidades. Sin embargo hay estructuras de base que desarrollamos en la infancia, a las que siempre volvemos, y que utilizamos para entender el mundo.

El desarrollo de cualquier habilidad, se apoya en nuestra comprensión básica del mundo, incorporada a través de nuestros sentidos, emociones y movimientos.

Sobre estos patrones básicos, continuamente agregamos nuevo aprendizaje, en forma de redes cada vez más complejas.

Mientras más rico sea nuestro entorno sensorial, y mayor nuestra libertad para explorarlo, más ricas serán las posibilidades para el aprendizaje, el pensamiento y la creatividad que desarrollaremos.

El material para pensar y crear está formado por las imágenes adquiridas en la experiencia sensorial. Esas imágenes no son únicamente visuales, sino que contienen información, auditiva, olfativa, kinestésica, motriz y emocional.

El marcado emocional de la experiencia contribuye en gran medida a la supervivencia, ya que aporta a las estrategias del razonamiento un criterio sobre lo que es bueno o malo, placentero o no placentero, según lo registado por el cuerpo.

El verdadero aprendizaje, el que establece conexiones significativas para el individuo, no está completo hasta que se expresa.

Gran parte del aprendizaje involucra la adquisición de habilidades que nos permiten expresar el conocimiento: hablar, escribir, dibujar, tocar instrumentos, bailar, cantar, hacer deportes, etc

A medida en que construimos esas habilidades, USAMOS NUESTROS CUERPOS estableciendo rutas neuromusculares, así como sus conexiones con rutas cognitivas.

El aprendizaje no está sólo en la cabeza.

El movimiento ancla el pensamiento.

Para “abrochar”un pensamiento debe haber movimiento.

Por ejemplo, una persona puede sentarse silenciosamente a pensar, pero para recordar un pensamiento debe usar una acción muscular que lo ancle.

La acción puede ser hablar, el lenguaje requiere de gran cantidad de acciones musculares altamente coordinadas. Puede ser escribir o puede ser algún movimiento como por ejemplo mecerse en la silla, del cual ni siquiera tenemos registro.

Hay quienes refieren que piensan mejor corriendo, nadando, afeitándose o aún masticando algo.

 

Todos nacemos bien equipados para aprender. Sin embargo existen factores que pueden introducir bloqueos e inhibir el proceso de aprendizaje.

Brain Gym® con una serie de ejercicios aparentemente simples, aporta una manera de realizar pequeños ajustes que permiten al sistema mente cuerpo liberarse de esos bloqueos y recuperar la capacidad de aprendizaje.

Estos ejercicios consisten en movimientos integrados, enfocados en aspectos específicos de la activación sensorial que facilitan la integración de la función afectada.

Patricia Sahade

 

(*) El primer trabajo sobre Brain Gym® fue publicado en 1980
Bibliografia consultada:
“ Smart moves” por Carla Hannaford
“ Brain Gym” por Paul y Gail Dennison